sábado, 18 de abril de 2015

Homenaje a seguidores twitter

Hoy quiero rendir un homenaje a todas y todos los que me siguen en twitter y que a veces me retuitean. No puedo citar la lista que es larga, así que de momento me centro e las ultimas incorporaciones a esta lista:


Ante todo Madre   . Casada. Psicologa. Amante de la naturaleza. Fan de  


MI PEDIATRA te acompaña desde el embarazo hasta los 6 años de tu hijo con contenidos de salud y bienestar familiar publicidad@revistamipediatra.com.ar


Educación respetuosa y crianza con apego. Cada niño es un mundo lleno de posibilidades por descubrir





la clave para una EXCELENTE LACTANCIA es una BUENA PRENDIDA! Estudiante de puericultura Me desempeño en difundir las bondades de la lactancia materna


La música está en todos lados , todo lo que tienes que hacer es escucharla.


Maternidad consciente y empoderada para cambiar el mundo. Mamá-doula-Acompañante Círculos de Mujeres- Historiadora.


En contínuo aprendizaje...Siempre pensando en positívo!! :)



¿Quieres tener un  sin ? Disfruta de tu maternidad desde el primer momento.


Soy Verónica Reng, ingeniero de profesión, madre por amor y esposa por pasión, y mom-preneur. Visita mi tienda de maternidad y lactancia y conóceme en mi blog!


Mamá primeriza y educadora infantil



ilustraciones personalizadas



Soy Anita, mamá joven, técnico de farmacia y asesora de lactancia. Lactivista, porteadora y me encanta el colecho.


Madres lactivistas difundimos la importancia de amamantar para las familias y la sociedad. Facebook e Instagram: Historias de Lactancia


Dos mamas.  mama de 3 emprendedora, y mama primeriza multitasking. juntas compartimos  porque.


Gracias a todas !!

martes, 28 de octubre de 2014

En Casa de mis Abuelos

Hoy, un cuento hecho con mucho mimo



Argumento: unos abuelos muy ingeniosos reciben durante el verano a sus dos nietos. Juntos se lo pasan muy bien, pero tras los felices días estivales llega de nuevo el otoño...

Mi opinión: En Casa de mis Abuelos es un bonito cuento con unas ilustraciones magníficas, muy cuidadas y trabajadas, en las que el colorido tiene amplio protagonismo y con una historia sencilla y al mismo tiempo encantadora, que incluso cuenta con una sorpresa final. Absolutamente recomendable para pasar un ratito en la casa de estos abuelos, leyendo y comentando las ilustraciones llenas de detalles.
Los valores presentes son: imaginación, ingenio, calor y cariño familiar, alegría y comprensión  del ciclo de las estaciones.

La opinión de mi hija: lo que más le ha gustado a mi hija, aparte de los dibujos, ha sido descubrir lo astutos que son estos peculiares abuelos, sobretodo la abuela a la que no le faltan ideas para dar uso a sus medias y también la sorpresa final.

Datos: En Casa de mis Abuelos ha sido escrito por Arianna Squilloni e ilustrado por Alba Marina Rivera, publicado en 2011 en ediciones ekaré 

Edad recomendada: a partir de los 4 años




En el siguiente enlace, podéis disfrutar del cuento en su totalidad, aunque, nada como el papel... http://issuu.com/ekare/docs/encasademisabuelos?e=3045960/3198328

sábado, 21 de junio de 2014

Parques Indecentes

A veces uno no puedo impedir cabrearse, hay cosas que superan su entendimiento. Hoy ha sido terrible al ir a ver una escuela que parecía interesante, con muchos arboles y en el centro de Toulouse...
En frente de esta escuela y al pie de un iglesia (Saint Aubin) habían dispuesto un mini parque infantil, pero fue entrar y salir... Un parque infantil indecente!!

Y cómo valen las iamgenes más que 1000 palabras, sólo os dejo muestras de mi desafortunado contacto con la escuela:

La escuela Michelet:

El parque indecente de enfrente:

Por si no ves bien lo que hay en la foto anterior, hagamos un zoom:

 Y luego más horrores, cosas que no te esperas ver en un parque infantil...






viernes, 16 de mayo de 2014

Homeschooling

5 años cumplidos, mi hija no ha pisado un colegio. Ya no hay vuelta atrás, hemos prescindido de los cursos de infantil, o como se llaman en Francia, la maternelle. En su día tomamos la decisión de no escolarizar, después todo ha venido naturalmente y en estos últimos tiempos la no escolarización ha venido también dada por una serie de circunstancias personales.
No me gusta considerar estos años como homeschooling en sentido estricto, ya que la educación obligatoria empieza en primaria, pero sí lo han sido en sentido amplio, pues hemos tenido que ocupar las horas de los días y la niña ha ido aprendiendo un montón de cosas en todo este tiempo.

Esto demuestra que con escuela o sin ella los niños siempre están aprendiendo, su curiosidad natural y un ambiente adecuado les llevan a ello.

Como es natural, en estos últimos años, ha habido de todo, momentos hermosos, intensos, divertidos, de aburrimiento, de duda...

El balance es muy positivo, veo a mi hija despierta, curiosa, sabe leer a la perfección y escribir también.
Sabe sumar y restar.
Aprende francés.
Se maneja en internet, en cocina y hasta sabe coser un botón!
Se inventa juegos, es una niña ocurrente y bastante más creativa que muchos niños de su edad que han pasado ya por el "molde" del colegio.
Hemos gozado de una libertad de movimientos que no tiene precio. Hemos podido respetar sus necesidades de sueño, de descanso, sin someterse a horarios inadecuados a su ritmo.
Apenas ha tenido problemas de salud. Es también, una niña bastante segura de sí misma y nuestro vínculo está muy fortalecido.
Complementamos el hogar con clases de música y de danza, a las que va encantada y le permiten estar con otros niños. Solemos acudir con frecuencia a la bilblioteca y a cuantos talleres se organizan para niños y nos es posible apuntarla.


Sin embargo no todo es color de rosa, así que también voy a decir lo negativo, para no faltar a la honestidad.
El homeschooling, me ha llevado a ser una madre full time, esto se ha visto por ejemplo en el propio blog, al cual he tenido abandonado...
Pasamos casi todas las horas del día juntas y esto a veces causa desgaste en nuestra relación, crea conflicto, mina los ánimos.
Por otra parte, el "capítulo" de la socialización es quizás lo que tenemos más verde, aunque tampoco le echo la culpa al homeschooling del todo, la personalidad de mi hija también tiene mucho que ver.
A veces siente uno la soledad de ir contracorriente, es algo con lo que se aprende a vivir, es de ayuda ponerse en contacto con otros padres en la misma situación.


Resumiendo, si tuviese que plantearme volver a hacerlo, lo haría sin duda, pues compruebo que son más las ventajas que los inconvenientes. Estoy convencida de que donde mejor están los niños en los primeros años de edad es en el hogar.
Aún así no demonizo el colegio y sé que mi hija un día, quizás ya no tardando mucho, será escolarizada, pues a pesar de todo le daremos una oportunidad al cole, que como todo, tendrá sus puntos fuertes y débiles, pero eso será otra historia...

viernes, 3 de enero de 2014

"Harquin, el zorro que bajó al valle"



Argumento: Harquin, es un zorrito que vive en lo alto de una colina con su familia, su padre se encarga de prevenir a su prole de que tengan la precaución de no bajar nunca al valle, pues podrían tener serios peligros si el guardabosques descubre su presencia y se forma una batida de caza...

Mi opinión: es un cuento que me ha gustado mucho, aparte de por la historia, que es bonita y entretenida, por su encantador lado british. El relato es sencillo y trepidante, enseña a los niños que aun cuando surjan problemas no hay que darse por vencidos y que se puede siempre buscar una solución. Al mismo tiempo narra de forma simpática cómo las órdenes o consejos de los progenitores parecen estar hechas para ser desobedecidas por los pequeños curiosos. Hay también un simpático guiño al ciclo de la vida.
Harquin cuenta con unas ilustraciones son muy años 60, sencillas sin ser esquemáticas. Las escenas de caza al zorro son de lo mejorcito.

La opinión de mi hija: A mi hija le ha gustado pero sé que no tanto como a mí, aún así lo hemos leído unas tres veces y una más con su papá.

Datos: Se trata de un cuento inglés, escrito e ilustrado por John Burningham en 1967, la edición que encontré en la biblioteca es de 1975, de la editorial Miñón. Desconozco si existen nuevas ediciones, cosa que me interesa, aunque me he enamorado de esta edición tan... vintage! me dio mucha pena tener que devolverlo.


Edad recomendada: a partir de los 4 años.

viernes, 26 de julio de 2013

"Nuvolina"

Inauguro con el post de hoy una nueva sección en la que daré a conocer los títulos de literatura infantil que voy descubriendo al lado de mi hija y recomendar desde aquí los que más nos han gustado.
Desde que mi hija sabe leer disfruta mucho con la lectura y yo a su lado, pues siempre me ha gustado mucho el mundo de la literatura infantil. Una de nuestras ocupaciones favoritas es ir a la biblioteca al menos una vez por semana y sacar unos cuantos libros que releemos en casa hasta que los entregamos.

Crianza con Apego

Argumento: Nuvolina es una pequeña nube que tiene por costumbre quedarse rezagada y curiosear, un día esta costumbre suya la lleva a un pueblo donde encuentra a unos niños y... no cuento más.

Mi opiniónNuvolina es el último cuento que nos ha cautivado, cuando vi esa portada me atrapó y el interior estuvo a la altura de lo esperado.
Nuvolina es un delicioso cuento para grandes y pequeños, que apetece compartir con nuestros hijos en más de una ocasión aunque conozcamos el final.
Con unas ilustraciones de corte clásico a la par que oníricas y con preciosos detalles que invitan a soñar. 

La opinión de mi hija: Le pareció muy bonito, lo quiso leer muchas veces y seguro que lo volveremos a sacar...

Datos: Nuvolina, de 32 páginas, pertenece a la colección Sueños del Viento de la editorial Timun Mas, que pretende precisamente favorecer el diálogo y la imaginación compartidos con nuestros hijos. El cuento es del año 2002, desconozco si aún es sencillo encontrarlo en librerías.
Los autores son Ricardo Geminiani y Nicoletta Ceccoli.

Edad recomendada: a partir de los 4.

miércoles, 3 de julio de 2013

Primera visita al dentista

La Academia Americana de Odontología Pediátrica recomienda llevar a los niños por primera vez al dentista en torno al primer año de vida. Hace años la recomendación era cuando los niños tuvieran completa su dentadura de leche, más o  menos a los 3 años.
Pero son cada vez más numerosos los casos de caries en preescolares, por lo que la recomendación se ha adelantado.
A pesar de las citadas recomendaciones es algo que habíamos ido retrasando, un poco porque no veíamos ningún problema y otro poco, lo confieso, por pereza.
Tengo entendido que en los colegios se suele organizar una visita al dentista, en unos centros a los 3 años, en otros en 1º de primaria, es decir en torno a los 6 años. Como mi pequeña aún no va al cole empecé a temer el no estar al día en este asunto.


Prueba superada

En fin, nuestra primera experiencia en el dentista ha sido la pasada semana, a los 4 años y medio de mi hija. En realidad iba tranquila, pues la niña no se ha quejado nunca de dolor de dientes, no parecía tener ninguna caries, incluso una de sus ocupaciones favoritas es lavarse los dientes y coleccionar dentífricos... con todo, tenía cierta inquietud pues mi hija adora los dulces.
La niña fue con ganas, para ella era toda una aventura, aún así, al verse en la camilla se sintió algo intimidada, pero el dentista fue muy agradable y todo se pasó bien.
El veredicto fue bueno, un desarrollo dental que no presenta problemas de momento y ni una sola caries! con todo lo que en su día leí sobre la posible caries del lactante...
(He de decir que sobre la caries del lactante, leí dos versiones. aquella que culpaba a las tomas nocturnas de leche materna de provocar posibles caries como todo lo contrario, la leche materna estaría cargada de componentes antibacterianos capaces de combatir la caries)
Una pasta de dientes más para la colección y una nueva visita dentro de un año.

Considero de interés decir también que se aconseja la primera visita al ortodoncista en torno a los 7 años, pues muchos problemas si se detectan tempranamente se pueden solucionar en la infancia de forma rápida y sencilla.

domingo, 28 de abril de 2013

Internet y los niños

Nuestros hijos ya nacen en la era digital. Para ellos el ordenador es tan normal como lo fue para nosotros la tv. Muchas puertas se abren ante ellos y muchas dudas para nosotros, los padres, así como los peligros que sabemos que también acechan en la red.

A veces me pregunto en qué momento el PC entró en la vida de mi hija o si he hecho bien o mal en este tema, si debería haber alejado a mi pequeña de este artefacto y que lo hubiese descubierto con 10 años...

Lo cierto es que si el PC forma parte de nuestras vidas también lo formará de las vidas de nuestros hijos. Negar la realidad tampoco ayuda y es obvio que internet tiene también numerosas ventajas. Muchas siestas, ratos de teta,  hizo mi hija en mis brazos mientras yo estaba frente a la terrible pantalla.
Con el tiempo le empecé a poner algún que otro vídeo infantil para entretenerse un rato, o le daba la merienda mientras yo atendía los comentarios de los posts o mi vida 2.0 en las redes sociales. Ella ha crecido observando lo que yo hacía frente al PC y todo ello ha dado sus frutos.

Al principio era solo teclear letras sin orden alguno, para imitar a mamá. Una vez que aprendió a leer le fue cada vez más sencillo escribir al teclado, en ocasiones me llegó a suplantar! entonces comprendí que ya no había rumbo atrás.
Al día de hoy, navega en internet buscando lo que a ella le pueda interesar, nos intercambiamos e-mails y hasta tiene una página en facebook!

Todo ello me da cierto vértigo, yo no crecí así.  Me tenía que haber ocultado a sus ojos cuando usaba el ordenador? Sinceramente, eso me habría parecido una solución rebuscada y no factible.

Creo que la vida on line ha formado parte de su desarrollo intelectual y no creo que sea malo que los niños conozcan una realidad que formará para siempre parte de sus vidas. Eso sí, con vigilancia siempre y limitando mucho el uso del ordenador, pues la vida 1.0 es mucho más interesante.

domingo, 21 de abril de 2013

Crónicas de Francia - Cuestión de modas

Inauguro con esta entrada lo que pretendo que sea una sección un tanto aparte dentro del blog, algo así como un "miniblog". La idea es plasmar en estas entradas, breves y en un tono más desenfadado, mis experiencias viviendo en Francia. La maternidad y la crianza seguirán impregnando mis textos, es natural, pero deseo tratar además algún que otro tema que pueda ser de interés o simplemente curioso para hacerlo más ameno. Y el tema de hoy no es nada habitual en este blog...

Cuestión de modas

La moda infantil me apasiona. Es algo que descubrí cuando comencé a anhelar un bebé, me fijaba en los escaparates de las tiendas de ropa para niños, en cómo iban los bebés por la calle, cómo se engalanaban sus cochecitos...

Me encantan los bebés y niños vestidos con cierto clasicismo, lo cual no está reñido con ir cómodo cuando la ocasión lo requiere y dista mucho de ser ñoño. Hace tiempo que pienso que España constituye una excepción dentro de la moda infantil.  Ojeando revistas, viendo programas, hablando con gente extranjera...uno se da cuenta de que los arrullos, las ranitas, los faldones, los vestiditos de corte sastre... son raros más allá de nuestras fronteras. Y claro, eso mismo es lo que me he encontrado en Francia.

Cuando observo a los niños franceses veo que están muy lejos del modo de vestir que aún se ve en España.  Nada de lazos en las niñas ni de ir conjuntados. Es todo bastante diferente! El primor se abandona en aras de la modernidad o de la comodidad. Los niños suelen ir vestidos de mayores y no de niños...Algo que a mí no me termina de gustar. 

Entiendo que haya gente, incluso en nuestro país, que huya de esas prendas clásicas para sus  hijos pero creo también que sería una pena que esa tradición terminara perdiéndose pues es una riqueza que tenemos y que gente que viene de fuera suele valorar positivamente.

miércoles, 27 de marzo de 2013

"Para criar un niño hace falta una tribu"

Este conocido proverbio africano habla de lo complicado que es criar a los hijos en solitario, y es cierto, no todo puede recaer en la madre, se necesita una red social que aunque no sea muy extensa, ampare esa crianza, que sostenga a la mamá cuando está cansada, enfadada o agobiada. Las madres que pasan muchas horas con sus hijos a solas saben lo duro que puede llegar a ser.



No hace falta que esa "tribu" sea una multitud, basta con un círculo de personas de confianza con la que tengamos puntos de vista comunes en materia de crianza. Básicamente la familia, abuelos, tíos, algún vecino merecedor de esa confianza, algún amigo.
Muchos padres en falta de esa tribu, se ven oligados a echar mano de las guarderías o de pagar a alguna cuidadora, cosa que me parece comprensible ya que a todo no se puede llegar, porque a veces se necesitan esos momentos de descomprensión o nos surge algún que otro imprevisto...


Mi tribu no era extensa, mi marido y mis padres básicamente y algún amigo de confianza me hicieron mucho más llevaderos los primeros años de crianza. Estoy segura de que sin su ayuda todo habría resultado mucho más complicado, no puedo ni imaginarlo.
Hoy vivo una situación bien diferente tras la mudanza porque si hay algo que ha cambiado y mucho es precisamente el arropamiento de mi tribu.
Por suerte mi hija ya no es un bebé, con sus 4 años todo es mucho más llevadero que antes, dialogamos mucho, nos comprendemos... sin embargo pasamos las 24 horas del día juntas y eso es algo que en ocasiones nos pesa a ambas.
La tribu no es algo que se improvise, se tienen que dar las condiciones, el clima de confianza necesario tanto para los padres como para los niños, la construcción de una tribu lleva su tiempo. Cuantas más vivencias se comparten con esas personas más crece la intimidad necesaria para estrechar lazos.

Aquí mi hija tiene a sus otros abuelos y otros familiares pero con ellos no tiene la confianza y la complicidad necesarias para hablar de "tribu".
Para un caso de necesidad tengo con quién contar pero se echan de menos muchas cosas que nos aportaba nuestra tribu de siempre: el tener un tiempo solo para mí mientras la nena disfrutaba en compañía de sus abuelos, el poder delegar ciertas tareas, el quedar con amigos con o sin niños, con todo lo que ello aporta...
Disfrutamos mucho la una en compañía de la otra, pero en ocasiones necesitamos como es natural tomar una distancia, aunque sea pequeña, y ahora es más complicado que antes, por suerte sigue estando el papá.
Es ahora más que nunca que puedo comprender la soledad a la que se enfrentan muchas madres y padres que no cuentan con ningún apoyo en las ciudades en las que viven.
La tribu es algo muy importante, un valor que no se debe desdeñar.

sábado, 2 de febrero de 2013

Mama Cruasán | Maman Croissant

Seguramente habéis oído hablar de un libro de crianza escrito por una norteamericana, Pamela Druckerman, "Cómo ser una mamá cruasán", que habiendo trasladado su residencia a Francia, se ha fijado en el modo que tienen las mamás francesas (mamás croissant) de educar a sus retoños, en claro contraste con lo que ella había vivido en EEUU. No he tenido el placer de leer dicho libro, tan solo he leído los comentarios que de él han aparecido en diversas revistas, así como recientemente una entrevista en la televisión francesa,  pero puedo aportar mi granito de arena observando yo misma a las madres francesas, que ahora tengo tan cerca...

Photo Marie Jeanne Salmon

Lo que dice el libro en cuestión/ Las reflexiones de Pamela

 

La autora elogia la "educación a la francesa", pues dice que ha logrado el equilibrio justo y necesario entre la corriente de la educación respetuosa, imperante en EEUU y la vieja educación tradicional de toda la vida, aquella en la que desde una tierna edad se inculca a los niños las reglas del juego social. Según Pamela, a los niños franceses no se les ve armar alboroto, apenas tienen berrinches, en reglas generales, no se hacen notar. Observó que todo ello se debía al comportamiento de las madres francesas, que básicamente, no se dejan utilizar por sus hijos, defienden su territorio particular a capa y espada y no acuden enseguida a atender a los peques cuando estos las reclaman. Básicamente les hacen ver desde bebés que ellos no son lo único en sus vidas.
La autora define el "cadre" (marco) como palabra clave en esta educación. El marco o lo que es lo mismo, los límites, es fundamental. Dentro del "cadre" a los niños se les da libertad para que se autogestionen, cosa que estima Pamela en contraposicón con la excesiva protección de las madres norteamericanas, pero traspasados esos límites... la autoridad, con todo lo que ella conlleva, impera.
De esta manera, según Pamela, los niños franceses juegan solos, comen de todo, duermen bien, dejando a papá y mamá disfrutar de su intimidad y su vida privada (sin niños).

 

Lo que yo misma he observado

 

En la observación de las madres francesas, razón no le falta a Pamela Druckerman, es cierto que a menudo llego del parque o de la ludoteca pensando en los comportamientos y escenas que he presenciado y casi siempre me he dicho que las madres francesas son bastante más severas con sus niños.
He presenciado cómo muchas madres se esfuerzan en lograr que sus bebés pidan las cosas "por favor", que digan "gracias" o "perdón" en todo momento, enfadándose de lo contrario, aún cuando ni siquiera esos pequeños lo entienden...
He observado que apenas se implican en sus juegos y que suelen hacer oídos sordos a las demandas de sus niños.
Es bastante raro que las madres o padres abandonen sus trabajos para dedicarse a los hijos. Las guarderías son la regla general.
Les obligan a cumplir bastantes normas...
Por supuesto que se trata de una apreciación a grandes rasgos y sin ánimo de generalizar, pero es lo que más me ha llamado la atención, lo que más he visto imperar y doy por hecho que habrá madres francesas amorosas con sus hijos, o en la intimidad...

Crianza con Apego

Resumiendo, son las mamás cruasán el ideal?

 

Criticando la visión de Pamela, he de decir que los niños franceses también tienen berrinches, se enfandan  y desobecen a sus padres, faltaría más! Lo que cambia es la actitud de sus madres ante estas situaciones. En su favor, es cierto que los niños franceses suelen llamar la atención por sus buenos modales, que siempre es agradable.
Todo depende de los resultados que deseemos obtener. Deseamos niños obedientes, que no protesten, que apenas se hagan notar... o por el contrario, deseamos niños felices, que confíen en sus padres, que vivan plenamente? según lo que esperemos de la crianza nos implicaremos más o menos en su crianza, seremos padres/madres a tiempo completo o adoptaremos cierta frialdad...
Quiero pensar que lo uno no tiene por qué excluir lo otro, se puede no ser una madre cruasán, y tener un niño educado y con buenos modales.
Dudo que las mamás croissant hayan encontrado la llave de la crianza perfecta. Creo que en aras de esa buena educación dejan atrás aspectos bastante importantes en el desarrollo emocional de los niños. En todo caso se verá todo años más tarde, cuando los niños se convierten en adultos.
Y vosotras, aspiráis a ser una mamá croissant o preferís el modelo norteamericano?

domingo, 20 de enero de 2013

Despidiendo la lactancia

Estos últimos meses han sido muy diferentes a todo lo que antes habíamos vivido. En poco tiempo nuestras vidas dieron un brusco cambio y mi niña también ha tenido que irse haciendo a la nueva situación, más lo que quede por venir. Ella además, como corresponde, sigue creciendo día a día  y madurando de un modo que muchas veces me deja perpleja. En todo esto, la lactancia se ha ido transformando y ahora percibo que está tocando a su fin.


Destete natural www.crianzaconapego.com

A finales de septiembre, cuando nos mudamos, ella pasó un período bastante demandante, la teta era su refugio en aquel entonces, pero a medida que las semanas han ido pasando, la lactancia se ha convertido en algo casi residual, a lo largo del día es rarísimo que quiera, solo queda algún resquicio a la hora de dormir y de despertar, algo así como "por los viejos tiempos". Nada que ver con antaño...

Exactamente no sé cuándo acabará del todo, aún podría continuar de esta manera bastante tiempo o quizás no quede más que un par de meses, no lo sé. Cuando hablamos de este tema muchas veces me dice " yo tomaré hasta los 27 años" o como me dijo, graciosa, una vez "mamá, no dejaré la teta hasta los 7 años, pues te he oído decir que es la edad natural de destete"

Lo que sí sé es que con el tema de la lactancia, estamos hoy en un período dulce y relajado, tras la amargura que supuso la agitación del amamantamiento, que por cierto siempre está ahí, ahora estamos disfrutando de lo que quede, y esperando, ya no con impaciencia que se produzca el destete total, sino con serenidad, pues sé que el momento llegará y siento una gran tranquilidad por el "deber" cumplido, es decir, la satisfacción de haber llegado hasta aquí.
Le debemos tanto a la lactancia, que me siento enormemente agradecida y creo firmemente que el destete natural es la mejor opción para despedir la lactancia.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Feliz Navidad

Últimamente no dedico todo el tiempo que me gustaría al blog. Espero poder renovar las entradas con más frecuencia en los próximos meses. Pero desde luego, este blog permanece abierto, porque los temas relacionados con la crianza y maternidad me siguen llenando y porque encuentro gente maravillosa con la que compartir experiencias.


A todos los amigos y seguidores de este blog, mi deseo de una Feliz Navidad, en la que no se nos borre la sonrisa y en la que nos dediquemos plenamente a dar amor a todos los que nos aman, en especial, a los más pequeños de la casa.

viernes, 16 de noviembre de 2012

los niños se adaptan enseguida

Esta es una frase que se oye en  muchas ocasiones en boca de los adultos y que como tantas otras frases hechas, me suele rechinar... pertenece a ese grupo de expresiones que intentan quitar importancia a los sentimientos de los niños y así consolarnos a nosotros mismos  ante circunstancias que a veces escapan de nuestro control, como una ausencia, empezar el cole o guardería, una mudanza...

Adaptacion de los niños

Hace unos meses nuestra vida dio un giro bastante radical, dejamos atrás nuestra residencia y el país donde nació y se crió  nuestra hija durante sus 4 años de vida. Mucha gente de mi entorno, para animarme ante lo que se avecinaba,  me ha repetido la consabida frase con sus múltiples variantes: " ella se adaptará enseguida, a ti te costará mucho más", "Los niños enseguida se adaptan, son esponjas...", ni qué decir tiene que doy por sentado sus buenas intenciones, incluso no digo que haya una parte de verdad en las citadas frases, los niños están descubriendo el mundo y todo se les puede antojar una aventura, tampoco tienen porqué sufrir especialmente mientras sus necesidades básicas y emocionales permanecen cubiertas, pero no olvidemos que son mucho más vulnerabes que nosotros, los adultos, cuentan con menos recursos a la hora de enfrentarse a situaciones que les son desconocidas y tienen sus sentimientos e inquietudes, como personas que son.
Por eso creo que los cambios les cuestan mucho más que a nosotros, al fin y al cabo, nosotros conocemos algo más cómo funciona el mundo, los estados de ánimo, y aunque en ocasiones nos invada la melancolía, siempre podemos buscar desahogo con alguien de confianza, escuchando música, escribiendo...

El cambio no ha resultado nada fácil para nosotros, sus padres, pero tampoco lo ha sido para ella. A su manera ha sufrido y me lo ha hecho ver: demandando más atención, durmiendo mal de nuevo, dejando de jugar...Quizás ella lo ha vivido peor porque ha sentido mi malestar, estamos muy unidas y es imposible que mi estado de ánimo no haga mella en ella hasta si intento cuidar ese aspecto.
Nosotros hemos hablado mucho con ella, le hemos explicado el porqué de la nueva situación, hasta dejamos que viese el piso en el que se crió vacío, pero el cambio ha sido brusco, lo sé. Qué ha podido pasar por su mente con todo esto? lo desconozco, mis armas como siempre han sido la paciencia, el cariño, el estar... ahora poco a poco vamos encajando el cambio, pero aún nos faltará tiempo hasta que podamos hablar de adaptación, el proceso es largo.

No debemos pasar por alto los sentimientos de los niños, ellos no aciertan a expresar lo que sienten con palabras, lo reflejan de otra manera y hemos de saber descifrar ese código, para hacerles los cambios más llevaderos.
Pero aunque pretendamos autoconsolarnos o relativizar, rotundamente: no, los niños no son plantas que cuando quieres cambias de lugar y enseguida se enraizan en el nuevo hábitat, los niños no se adaptan enseguida, se terminan adaptando, como todos, cuando culmina el proceso de adpatación a toda nueva situación.

lunes, 8 de octubre de 2012

4 años de lactancia, luces y sombras

Esta semana mi hija cumplirá los 4 años y con ellos se cumplen también 4 años de lactancia, en los que ha habido de todo...

La cara amable de la lactancia

Nuestros inicios con la lactancia no fueron problemáticos, en el hospital se enganchó bien, como se suele decir y de allí salió mamando. La lactancia materna exclusiva como alimento único se mantuvo hasta más allá del año de edad, pues la introducción de la alimentación complementaria no fue muy exitosa, pero yo estaba tranquila porque sabía que mientras tomase su teta, estaría sana y así ha sido, es una niña que no ha tenido más que algún que otro catarro y poco más, la pediatra siempre está sorprendida de que nunca le haya tenido que recetar antbióticos.
A la lactancia le debemos mucho y no solo a nivel nutritivo y de salud, ha sido el recurso al que hemos acudido para lograr conciliar el sueño, para consolarse tras un berrinche, para sellar la paz tras un enfado, para abatir el aburrimiento, para sentirse segura y protegida cuando el entorno cambia... Además de haber incentivado la imaginación de la niña, creando juegos en los que el mundo que rodea a la lactancia está bien presente.

Y las sombras...

Padecí durante el primer año algún episodio esporádico de mastitis, pero el gran problema al que nos hemos tenido que enfrentar fue a la aparición en su día de la agitación del amamantamiento, que ya no nos abandonó. Puedo decir que a partir de ese momento, aunque hemos mantenido la lactancia, las cosas nunca volvieron a ser igual.
Nunca pensé llegar a cumplir 4 años de lactancia, ello ha surgido así y nos hemos dejado llevar, animadas por los beneficios que nos reporta. Pero si he de sincerarme en este post diré que la lactancia me empieza a pesar, se me hace cada vez más difícil seguir dando pecho, en mi interior pienso que ya "he cumplido" y deseo desde hace tiempo que llegue el destete. La lactancia ha sido una etapa hermosa sin duda y de la cual estoy muy orgullosa pero que creo que ha de tocar a su fin... quizás su fin se ha empezado a gestar desde el momento en el que la agitación hizo acto de presencia, pues el destete natural, no impuesto, tiene caminos insospechados.
Aunque todos conocemos casos de niños que se han destetado solitos de un día para otro, pienso que el destete natural es más bien gradual. Mi hija sigue tomando pecho pero hace mucho tiempo que ya no puedo hablar de "tomas". Se engancha varias veces al día, muy poco rato, cuando se siente amenazada, está molesta o se aburre, un poco antes de dormir y siempre al despertarse, ese sigue siendo su momento sagrado. Por eso veo que el destete no está muy lejos aunque aún podría seguir así un año más, quién sabe, ella está totalmente enamorada del pecho...
Yo no deseo que ella sufra ni forzar la situación, al menos conscientemente, pero en ocasiones no puedo reprimir el malestar que siento al darle el pecho y ella lo nota y le causa desazón. Cómo se le explica a una niña de 4 años que ansío recuperar mi cuerpo pero que no por ello la querré menos?

Conclusiones

La lactancia materna es maravillosa, no podría recomendar otra cosa a aquellas que van a ser madres, lo haría todo igual de nuevo si volviese a ser madre. Pero la lactancia tiene también su cara oculta, sus sombras, de las que raramente se oye hablar en aras de promocionarla. Cuando esperamos un bebé y planeamos darle el pecho, nos vienen a la mente numerosas imágenes de bebés de pocos meses mamando, y obviamos que si se opta por un destete natural, la lactancia será una relación más o menos larga que mantendremos con nuestro hijo, en la que habrá épocas maravillosas y otras no tanto y en la que incluso se llegue a un cierto desgaste...
Tengo últimamente una sensación agridulce y es que temo que estos últimos tiempos, en los que la relación madre-lactante se ha vuelto más compleja por todo lo que he comentado, dejen finalmente a mi pequeña  un mal recuerdo de la lactancia, no sería justo, después del largo camino en el que globalmente el balance ha sido positivo con creces.

Añado este enlace del blog de Carol, compañera y amiga en la blogosfera que creo de gran interés para dar mayor información sobre el mundo que rodea a la lactancia materna y despehar dudas y mitos.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Escolarizar a los 4 años

Nunca me he arrepentido de no escolarizar a mi hija con 3 años, el paso del tiempo ha disipado cualquier temor y me ha reafirmado en aquella decisión.
Ahora que está a punto de cumplir 4 años, pienso que podría ser una buena edad para escolarizar, mucho mejor que a los 3.
No escolarizar a los 4 años
Un año ha pasado por la vida de mi hija y por supuesto que se nota en muchos aspectos, creo que si este curso la hubiese matriculado no habría tenido muchos de los problemas a los que me podría haber enfrentado el año pasado, está más madura, soportaría mejor la separación y creo que en algunos aspectos podría hasta venir bien. Sin embargo tampoco este año habrá cole por razones varias que básicamente se pueden resumir en...LIBERTAD:
  • Libertad para aprender: Veo que mi hija aprende día a día, no hay día que no me sorprenda con sus ocurrencias y habilidades, y lo hace a su ritmo, sin presiones, sin temer el juicio ajeno.
  • Libertad para expresarse: No hay barreras para la espontaneidad ni para la creatividad, aspectos que me parecen primordiales siempre pero más aún en una personalidad que se está formando.
  •  Libertad para vivir: Después de probar un año sin cole, queremos repetir, vivir sin unos horarios marcados, sin despertador, poder viajar libremente...no tiene precio y lo cierto es que engancha.! Sé que el día que haya cole se cercenará una parte importante de nuestra libertad y eso me entristece.
A todo esto hay que añadir que estamos en pleno proceso de mudanza, cambiamos nuestra residencia al segundo país de mi hija, Francia. Es un cambio bastante importante en su corta vida y prefiero que lo asuma con tranquilidad, haré como el curso pasado, buscaré alguna actividad a la que pueda ir unas horitas para ir acostumbrándose al nuevo ambiente y que vea niños durante los meses fríos

Ahora que veo cómo nuestra vida ha cambiado en estos últimos meses y que veo los frutos de una no escolarización en infantil, puedo asegurar que aquellas madres que dudan a la hora de escolarizar a sus pequeños en infantil y que finalmente lo hacen por el riesgo de perder una plaza, están en un error, ese es el más flaco argumento a la hora de decidir sobre la escolarización de nuestros hijos, la vida da muchas vueltas...

sábado, 25 de agosto de 2012

El jardín secreto


Como padres queremos un nido seguro para nuestros hijos, cuando esperamos un bebé, vamos tejiendo un jardín secreto en el cual cuidaremos del pequeño, lo veremos crecer, aprender a hablar, compartiremos nuestro día a día, aprenderemos a conocernos, a querernos, nos llenaremos de experiencias que enriquecerán este largo aprendizaje que es la vida.


Ese nido es palpable, físico, como lo es el hogar en sí, pero también está constituído por maneras, sentimientos, vivencias que lo van alimentando día tras día y que se irán quedando en nuestra memoria, aunque no todo lo recordaremos y como lo sabemos, hacemos fotos, escribimos diarios e incluso blogs, para guardar así un pedacito de este jardín secreto.
Llega un día en el que inevitablemente tenemos que salir de ese paraíso y abrirnos a los demás, a nuevas experiencias y los días en esa Arcadia se van haciendo cada vez más escasos hasta que casi llegan a desaparecer...
Unas veces el cambio es brusco, dado por las circunstancias de la vida y otras veces la salida es paulatina, simplemente propiciado por el devenir de los días, incluso en ocasiones logramos recomponer un nuevo jardín que servirá para otro período de tiempo...

Puede que, en ocasiones el jardín físico haya desaparecido o cambiado y es entonces cuando cobra más fuerza que nunca la parte  espiritual, intangible de aquel jardín. En otras ocasiones puede que se tambalee el jardín intangible y entonces encontremos refugio en los recuerdos físicos, pero en realidad ese jardín secreto, con base sólida, hecho a base de mimo y en el que tanto hemos dejado de nosotros mismos, habitará para siempre en nuestras almas y nos acompañará adonde quiera que vayamos, hasta el fin de nuestros días, siendo siempre nuestro refugio, el sitio al que a todos nos gustaría regresar.



domingo, 12 de agosto de 2012

Natación infantil

Es un tema recurrente del verano, se pasa mucho tiempo en piscinas, playas, lagos... el riesgo de ahogamiento supone una gran inquietud para los padres y por ello muchos se lanzan a apuntar a sus hijos cada vez desde más tierna edad a cursillos de natación con mayor o menor éxito...

Natación infantil en www.crianzaconapego.com

Aprender a nadar


Los niños están preparados para aprender a nadar cuando se han familiarizado con el medio acuático y le han perdido el miedo natural que se le pueda tener. Los padres podemos ayudar acompañando a nuestros hijos, desde muy pequeños en su descubrimiento del agua, de manera lúdica, jugando e iniciándoles sin ánimo de que aprendan cuanto antes, llegando hasta donde ellos estén dispuestos a llegar.


Cursillos de natación


No tengo a priori muy buena opinión sobre los cursillos de natación impartidos a niños muy pequeños, de 3 a 6 años, considero que a esas edades es preferible jugar en el agua o hacer los primeros pinitos en compañía de los padres. Y ello por varias razones:
  • de seguridad: normalmente los monitores de natación tienen a varios pequeños a su cargo, la vigilancia no es extrema, si los momentos de descuido se pueden dar estando a solas con nuestro propio hijo, cómo no se van a dar momentos de peligro estando en la piscina 10 niños con un solo monitor? de hecho todos hemos oído desgraciados casos...
  • de salud: respirar el cloro de las piscinas cubiertas no es lo más saludable para los más pequeños, hay numerosos estudios que así lo manifiestan, el cambio de temperaturas que se experimenta de la piscina a los vestuarios también puede traer problemas de salud.
  • de respeto al niño: los monitores de natación, con todos mis respetos para la labor que realizan, no suelen dar prioridad al respeto a los sentimientos del niño a la hora de enfrentarse al agua, sé de muchos casos de total ausencia de empatía cuando el niño manifiesta terror al agua o simplemente falta de ganas de zambullirse... episodios dramáticos se dan en los vestuarios con niños que incluso llegan a vomitar ante la frialdad ya no solo del monitor sino de los propios padres que piensan que no hay que hacer caso si el niño lo pasa mal, lo ven normal, cuestión de acostumbrarse...
Por supuesto que esto no siempre es así, existen cursillos y monitores respetuosos con los niños y que permiten el paso de los padres mientras se imparten las lecciones, así como piscinas con bajo nivel de cloro pero desgraciadamente, no suele ser la tónica general.

Saber nadar no es equivalente de 0 riesgos


Que los padres quieran que los niños aprendan a nadar es totalmente comprensible, el agua nos da muchos momentos de divertimento, es un sano ejercicio, es práctico y reduce la peligrosidad en un medio, que a casi todos nos inspira respeto. 
Muchos padres bajan la guardia en el momento en el que ven que el cursillo ha dado resultado, o que ya se inician como nadadores y no debería ser así, los niños muy pequeños necesitan de una vigilancia cuando se enfrentan al agua en piscinas y playas por mucho que ya sepan nadar, los riesgos siempren están ahí y ellos son muy pequeños aún para dejarlos así, nunca sabemos cómo van a reaccionar ante un peligro o si, inconscientemente sus juegos les pueden llevar a situaciones comprometidas.

Resumiendo:


Saber nadar es maravilloso y compartir esos momentos en el agua con nuestros hijos ha de ser siempre un divertimento responsable y agradable para todos, incluídos nuestros pequeños.