domingo, 20 de enero de 2013

Despidiendo la lactancia

Estos últimos meses han sido muy diferentes a todo lo que antes habíamos vivido. En poco tiempo nuestras vidas dieron un brusco cambio y mi niña también ha tenido que irse haciendo a la nueva situación, más lo que quede por venir. Ella además, como corresponde, sigue creciendo día a día  y madurando de un modo que muchas veces me deja perpleja. En todo esto, la lactancia se ha ido transformando y ahora percibo que está tocando a su fin.


Destete natural www.crianzaconapego.com

A finales de septiembre, cuando nos mudamos, ella pasó un período bastante demandante, la teta era su refugio en aquel entonces, pero a medida que las semanas han ido pasando, la lactancia se ha convertido en algo casi residual, a lo largo del día es rarísimo que quiera, solo queda algún resquicio a la hora de dormir y de despertar, algo así como "por los viejos tiempos". Nada que ver con antaño...

Exactamente no sé cuándo acabará del todo, aún podría continuar de esta manera bastante tiempo o quizás no quede más que un par de meses, no lo sé. Cuando hablamos de este tema muchas veces me dice " yo tomaré hasta los 27 años" o como me dijo, graciosa, una vez "mamá, no dejaré la teta hasta los 7 años, pues te he oído decir que es la edad natural de destete"

Lo que sí sé es que con el tema de la lactancia, estamos hoy en un período dulce y relajado, tras la amargura que supuso la agitación del amamantamiento, que por cierto siempre está ahí, ahora estamos disfrutando de lo que quede, y esperando, ya no con impaciencia que se produzca el destete total, sino con serenidad, pues sé que el momento llegará y siento una gran tranquilidad por el "deber" cumplido, es decir, la satisfacción de haber llegado hasta aquí.
Le debemos tanto a la lactancia, que me siento enormemente agradecida y creo firmemente que el destete natural es la mejor opción para despedir la lactancia.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Feliz Navidad

Últimamente no dedico todo el tiempo que me gustaría al blog. Espero poder renovar las entradas con más frecuencia en los próximos meses. Pero desde luego, este blog permanece abierto, porque los temas relacionados con la crianza y maternidad me siguen llenando y porque encuentro gente maravillosa con la que compartir experiencias.


A todos los amigos y seguidores de este blog, mi deseo de una Feliz Navidad, en la que no se nos borre la sonrisa y en la que nos dediquemos plenamente a dar amor a todos los que nos aman, en especial, a los más pequeños de la casa.

viernes, 16 de noviembre de 2012

los niños se adaptan enseguida

Esta es una frase que se oye en  muchas ocasiones en boca de los adultos y que como tantas otras frases hechas, me suele rechinar... pertenece a ese grupo de expresiones que intentan quitar importancia a los sentimientos de los niños y así consolarnos a nosotros mismos  ante circunstancias que a veces escapan de nuestro control, como una ausencia, empezar el cole o guardería, una mudanza...

Adaptacion de los niños

Hace unos meses nuestra vida dio un giro bastante radical, dejamos atrás nuestra residencia y el país donde nació y se crió  nuestra hija durante sus 4 años de vida. Mucha gente de mi entorno, para animarme ante lo que se avecinaba,  me ha repetido la consabida frase con sus múltiples variantes: " ella se adaptará enseguida, a ti te costará mucho más", "Los niños enseguida se adaptan, son esponjas...", ni qué decir tiene que doy por sentado sus buenas intenciones, incluso no digo que haya una parte de verdad en las citadas frases, los niños están descubriendo el mundo y todo se les puede antojar una aventura, tampoco tienen porqué sufrir especialmente mientras sus necesidades básicas y emocionales permanecen cubiertas, pero no olvidemos que son mucho más vulnerabes que nosotros, los adultos, cuentan con menos recursos a la hora de enfrentarse a situaciones que les son desconocidas y tienen sus sentimientos e inquietudes, como personas que son.
Por eso creo que los cambios les cuestan mucho más que a nosotros, al fin y al cabo, nosotros conocemos algo más cómo funciona el mundo, los estados de ánimo, y aunque en ocasiones nos invada la melancolía, siempre podemos buscar desahogo con alguien de confianza, escuchando música, escribiendo...

El cambio no ha resultado nada fácil para nosotros, sus padres, pero tampoco lo ha sido para ella. A su manera ha sufrido y me lo ha hecho ver: demandando más atención, durmiendo mal de nuevo, dejando de jugar...Quizás ella lo ha vivido peor porque ha sentido mi malestar, estamos muy unidas y es imposible que mi estado de ánimo no haga mella en ella hasta si intento cuidar ese aspecto.
Nosotros hemos hablado mucho con ella, le hemos explicado el porqué de la nueva situación, hasta dejamos que viese el piso en el que se crió vacío, pero el cambio ha sido brusco, lo sé. Qué ha podido pasar por su mente con todo esto? lo desconozco, mis armas como siempre han sido la paciencia, el cariño, el estar... ahora poco a poco vamos encajando el cambio, pero aún nos faltará tiempo hasta que podamos hablar de adaptación, el proceso es largo.

No debemos pasar por alto los sentimientos de los niños, ellos no aciertan a expresar lo que sienten con palabras, lo reflejan de otra manera y hemos de saber descifrar ese código, para hacerles los cambios más llevaderos.
Pero aunque pretendamos autoconsolarnos o relativizar, rotundamente: no, los niños no son plantas que cuando quieres cambias de lugar y enseguida se enraizan en el nuevo hábitat, los niños no se adaptan enseguida, se terminan adaptando, como todos, cuando culmina el proceso de adpatación a toda nueva situación.

lunes, 8 de octubre de 2012

4 años de lactancia, luces y sombras

Esta semana mi hija cumplirá los 4 años y con ellos se cumplen también 4 años de lactancia, en los que ha habido de todo...

La cara amable de la lactancia

Nuestros inicios con la lactancia no fueron problemáticos, en el hospital se enganchó bien, como se suele decir y de allí salió mamando. La lactancia materna exclusiva como alimento único se mantuvo hasta más allá del año de edad, pues la introducción de la alimentación complementaria no fue muy exitosa, pero yo estaba tranquila porque sabía que mientras tomase su teta, estaría sana y así ha sido, es una niña que no ha tenido más que algún que otro catarro y poco más, la pediatra siempre está sorprendida de que nunca le haya tenido que recetar antbióticos.
A la lactancia le debemos mucho y no solo a nivel nutritivo y de salud, ha sido el recurso al que hemos acudido para lograr conciliar el sueño, para consolarse tras un berrinche, para sellar la paz tras un enfado, para abatir el aburrimiento, para sentirse segura y protegida cuando el entorno cambia... Además de haber incentivado la imaginación de la niña, creando juegos en los que el mundo que rodea a la lactancia está bien presente.

Y las sombras...

Padecí durante el primer año algún episodio esporádico de mastitis, pero el gran problema al que nos hemos tenido que enfrentar fue a la aparición en su día de la agitación del amamantamiento, que ya no nos abandonó. Puedo decir que a partir de ese momento, aunque hemos mantenido la lactancia, las cosas nunca volvieron a ser igual.
Nunca pensé llegar a cumplir 4 años de lactancia, ello ha surgido así y nos hemos dejado llevar, animadas por los beneficios que nos reporta. Pero si he de sincerarme en este post diré que la lactancia me empieza a pesar, se me hace cada vez más difícil seguir dando pecho, en mi interior pienso que ya "he cumplido" y deseo desde hace tiempo que llegue el destete. La lactancia ha sido una etapa hermosa sin duda y de la cual estoy muy orgullosa pero que creo que ha de tocar a su fin... quizás su fin se ha empezado a gestar desde el momento en el que la agitación hizo acto de presencia, pues el destete natural, no impuesto, tiene caminos insospechados.
Aunque todos conocemos casos de niños que se han destetado solitos de un día para otro, pienso que el destete natural es más bien gradual. Mi hija sigue tomando pecho pero hace mucho tiempo que ya no puedo hablar de "tomas". Se engancha varias veces al día, muy poco rato, cuando se siente amenazada, está molesta o se aburre, un poco antes de dormir y siempre al despertarse, ese sigue siendo su momento sagrado. Por eso veo que el destete no está muy lejos aunque aún podría seguir así un año más, quién sabe, ella está totalmente enamorada del pecho...
Yo no deseo que ella sufra ni forzar la situación, al menos conscientemente, pero en ocasiones no puedo reprimir el malestar que siento al darle el pecho y ella lo nota y le causa desazón. Cómo se le explica a una niña de 4 años que ansío recuperar mi cuerpo pero que no por ello la querré menos?

Conclusiones

La lactancia materna es maravillosa, no podría recomendar otra cosa a aquellas que van a ser madres, lo haría todo igual de nuevo si volviese a ser madre. Pero la lactancia tiene también su cara oculta, sus sombras, de las que raramente se oye hablar en aras de promocionarla. Cuando esperamos un bebé y planeamos darle el pecho, nos vienen a la mente numerosas imágenes de bebés de pocos meses mamando, y obviamos que si se opta por un destete natural, la lactancia será una relación más o menos larga que mantendremos con nuestro hijo, en la que habrá épocas maravillosas y otras no tanto y en la que incluso se llegue a un cierto desgaste...
Tengo últimamente una sensación agridulce y es que temo que estos últimos tiempos, en los que la relación madre-lactante se ha vuelto más compleja por todo lo que he comentado, dejen finalmente a mi pequeña  un mal recuerdo de la lactancia, no sería justo, después del largo camino en el que globalmente el balance ha sido positivo con creces.

Añado este enlace del blog de Carol, compañera y amiga en la blogosfera que creo de gran interés para dar mayor información sobre el mundo que rodea a la lactancia materna y despehar dudas y mitos.